Instalaciones
Cultivar bajo plástico en Almería permite controlar lo que fuera no se puede controlar: temperatura, humedad, riego y sanidad del cultivo.
El invernadero no es solo un techo. Es un sistema donde cada variable se mide y se corrige, y donde el resultado de la campaña depende de decisiones que se toman a diario.
El agua se aplica en la cantidad justa y directamente a la raíz. En una zona con la presión hídrica de Almería, no es una opción: es una obligación.
Uso de fauna auxiliar para el control de plagas, reduciendo la intervención química al mínimo necesario.
Ventilación y manejo de la cubierta para sostener el cultivo en los picos de calor y en las noches frías.
La fertirrigación se ajusta al estado fenológico del cultivo, no a un calendario fijo.
Anotamos tratamientos y labores, base de cualquier trazabilidad que el comprador exija.
Selección y preparación del producto antes de salir, para acortar el camino a destino.